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Estoy realmente sorprendido con esta serie, no me esperaba que me fuera a gustar tanto. Para los que no la conozcáis Easy, es una serie de Netflix (no, Netflix no me paga por escribir sobre sus series) que cuenta historias en unos 30 minutos. Los temas tratados son actuales y de nuestro día a día por lo que seguro que al menos empatizas con uno de los capítulos.  

Parece ser que después del exitazo de Black Mirror, a la plataforma le ha dado por producir series por el estilo. He de decir que Easy me ha llegado a gustar casi más que la anteriormente mencionada precisamente porque las historias contadas no tienen tintes futuristas y hablan de gente normal y corriente. Son ocho capítulos, seis historias que van desde el sexo en una pareja con hijos y que llevan juntos 19 años, el sexo en una pareja joven, las infidelidades, los sueños profesionales, las relaciones familiares… Una amalgama de temas con una clarísima predominancia del sexo. Entre el reparto podemos encontrar a Jane Adams, Orlando Bloom, Dave Franco, Emily Ratajkowski, Kate Micucci o Michael Chernus

 

La serie la empecé porque había terminado una de médicos (The Night Shift) y no me había dejado un buen sabor de boca. Necesitaba algo corto, simple y sencillo que fuera un cambio y que no costara ver. Cumplió absolutamente todas mis expectativas e incluso llegó a superarlas en algunos capítulos. Las historias al principio no tienen nada que ver las unas con laotras aunque los dos últimos capítulos son una especie de cierre. Esto tiene un efecto adictivo que te lleva a ver uno tras otro sin darte cuenta de que has pasado cuatro horas delante de la pantalla. 

Pero vayamos al grano. ¿Qué me ha gustado? Claramente que al acabar cada capítulo necesitas un pequeño rato de reflexión. Puedes verte reflejado en uno o varios personajes de cada capítulo y lo mejor es que no se emite ningún juicio. Me explico: aunque haya alguien que hace algo malo no acaba siendo representado como un demonio, la serie es objetiva para que tú acabes sacando las conclusiones. Es una serie para pensar.  

Hace dos días dije que me la empezaba y en veinticuatro horas me la terminé. Al ponerlo en mis redes sociales me sorprendió la variedad de respuestas que recibí, desde el “esta serie es una obra maestra” hasta el “vi dos capítulos y la tuve que dejar por aburrimiento”.  Me resultó interesante que no existiera una opinión homogénea. Ni sí ni no ni todo lo contrario.  A esto hay que añadir que me acaban de dar una alegría porque justo hoy se ha estrenado la segunda temporada. 

¿Qué no me ha gustado? Claramente hay dos o tres capítulos que han sido mis favoritos pero también los ha habido sosos sosísimos. Por ejemplo se me ocurre el de Orlando Bloom, una historia que compensa la floja historia con escenas con mucho morbo. Tampoco me gustaron los dos últimos capítulos, es decir, creas seis historias independientes tratando seis temas distintos y al final cierras varias de ellas haciendo una amalgama en los capítulos finales. No, así no se hace. La gracia es que al acabar la historia te dejen el final sin masticar para que tú reflexiones y te imagines lo que ocurrirá después. Desde mi punto de vista, la serie comienza muy bien y después de los tres primeros capítulos empieza a bajar sin llegar a estrellarse contra el suelo. 

¿La recomiendo? Sí, por qué no. Ya no solo porque puedes reírte de ti mismo al verte en un personaje, también porque puedes llegar a entender situaciones similares que ocurren a tu alrededor. No deja de ser una serie de no-tengo-nada-mejor-que-hacer así que no esperéis que se convierta en la serie de vuestras vidas.

Pues nada, ¿habéis estado en alguna de las situaciones planteadas? ¿Qué os ha parecido la serie? Una cosa sí que me ha quedado clara: la vida no es easy“.