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El cine de Edgar Wright (Poole, Reino Unido, 1974) no puede explicarse sin la música. Ambos dependen el uno del otro en constante simbiosis (sin pasar por alto en la ecuación el humor inglés). Esta mezcla es ‘Baby Driver’.

La carrera del director británico no está compuesta únicamente por producciones como ‘Scott Pilgrim Vs. the World’ (2010), una adaptación del cómic que está mimada al detalle, o la trilogía del Cornetto, compuesta por ‘Shaun of the Dead’ (2004), ‘Hot Fuzz’ (2007) y ‘The World’s End’ (2013), protagonizadas por los geniales Simon Pegg y Nick Frost, y acompañados de actorazos de la talla de Martin Freeman (El Hobbit, Sherlock, Fargo) y Bill Nighy (Piratas del Caribe). Al hilo de la Trilogía del Cornetto, la cual merece un artículo aparte, deciros que su nombre se debe a una broma de Wright sobre el Cornetto como cura para la resaca y su aparición en cada una de las películas.

He de mencionar que personalmente odio el título con el que ‘Shaun of the Dead’ llegó a España, ¿qué eso eso de ‘Zombie’s Party’. Pero volvamos al tema, Edgar Wright ha firmado también numerosos videoclips que ha utilizado a menudo para trabajar ideas que posteriormente trasladaría a sus películas.

Y este es el caso de ‘Baby Driver’ (2017). Nos remontamos al año 2003, cuando le encargaron la dirección del videoclip del tema ‘Blue Song’, interpretado por la banda Mint Royale. El videoclip podéis verlo a continuación, es más, DEBÉIS, puesto que va a sentar las bases de lo que vamos a contar ahora sobre ‘Baby Driver.’ Por cierto, aparece uno de los protagonistas de la Trilogía del Cornetto: Nick Frost.

Bien, tenemos a un grupo de atracadores conjuntado que antes de dirigirse al banco le indica a su conductor de huidas que tardarán unos 2:45 minutos, y él apropiadamente selecciona una canción al efecto. Mientras hace tiempo vigilando representa la canción bailando dentro del coche hasta que llegan sus colegas en el crimen.

Ahora veamos los primeros cinco minutos de ‘Baby Driver’ (tranquilos, vienen libres de spoilers).

¡¡BUM!! ¿Qué ha sido eso? Atracadores conjuntados, gafas de sol, bailoteos al ritmo de la música…¡¡Es exactamente lo mismo!! Wright se encontraba falto de inspiración para este trabajo, así que directamente tomó el comienzo que él había pensado originalmente para ‘Baby Driver’ y creó este fantástico videoclip.

Volviendo a 2017, Ansel Elgort hace un calco del videoclip original antes de dar paso a una frenética huida que a muchos les recordará en parte a la escena de apertura de ‘Drive’ (2011).

Como última anécdota sobre los videoclips de Edgar Wright, podéis ver mucho en el de Summer, de Charlotte Hatherley (2005) influenciando el estilo visual de ‘Scott Pilgrim Vs. The World’.

Hablemos ya de la película. Ansel Elgort interpreta a Baby, un chico con un gran talento para la conducción que por mala suerte se ve obligado a trabajar como conductor de huidas hasta saldar su deuda con Doc, un maestro del crimen interpretado por Kevin Spacey. Baby padece acúfenos (pitidos en los oídos) constantes a raíz de un accidente que tuvo de pequeño, por lo que está permanentemente escuchando música para acallarlos.

Esta enfermedad del protagonista es la que dota a la película de una sucesión interminable de temas grandiosos entre los que se encuentran Queen, Focus, Blur, T. Rex y muchos más. Como os quiero mucho os voy a dejar un enlace a una lista de reproducción de Spotify.

Si la banda sonora de por si es gloriosa y la acción y el ritmo de la película te dejan sin aliento, el pegamento de estos elementos es Ryan Heffington (California, 1973), un coreógrafo responsable de coordinar la del videoclip del tema de Sia “Chandelier” y que aquí se encarga de ajustar al milímetro cada secuencia para casarla con la música de manera impecable. Aquí hasta los tiros van al ritmo de la música. Ya vimos algo parecido en otros trabajos de la filmografía de Wright, como la escena del pub de ‘Shaun of the Dead’ o gran parte de Scott Pilgrim.

En cuanto a la construcción del personaje de Baby, no puedo sino encontrar cierta similitud con el conductor anónimo encarnado por Ryan Gosling en ‘Drive’, película que a su vez se inspiraba fuertemente en ‘The Driver’ (1978).

ALERTA SPOILER: En cierto punto de la película Baby conocerá a Deborah, su interés romántico, una camarera interpretada por Lily James. Al mismo tiempo saldará su deuda con Doc, pero este le obligará a seguir trabajando para él tras amenazar la seguridad de Deborah si se niega.

Es más o menos lo mismo que le sucedía al conductor de Drive, el cual a pesar de sus reticencias termina mezclado con criminales por salvar a la chica de la que está enamorado. Esta fórmula parece funcionar bastante bien, y aunque pueda parecer que estamos ante la misma película nada más lejos de la realidad. La idea de realizar Baby Driver ya le rondaba la cabeza a Wright allá por 1994, y como ya hemos dicho Drive tenía otras referencias.

Resumiendo, si habéis llegado hasta aquí sin que os explote el cerebro con tantos datos y referencias cruzadas os recomiendo encarecidamente que vayáis al cine a ver ‘Baby Driver’ dispuestos a pasar una buena tarde. Y si tenéis ocasión, echad también un vistazo a ‘Drive’ y a ‘The Driver’ por si no lo habéis hecho aún, ya que juntas bien podrían ser la “Getaway Driver Trilogy”.