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Sitúate. Después de que la semana pasada en @Cinemascopazo se alcanzaran cotas insospechadas de fantasía al tomar la torre de marfil con Ignatius y ‘La historia interminable’, una sensación de desazón, casi como si te hubieras quedado en una cama nido en los pantanos de la tristeza, se asienta en tu cabeza. A ver quién es el valiente que te levanta el ánimo para seguir hacia delante con la mirada firme. Por suerte esto lo conduce @ArturoGCampos y @JuanGomezJurado, y quedando al “mediodía”, “a la hora señalada”, aparece Gary Cooper para que no te quedes…‘Solo ante el peligro’.

Se vuelve así al western en otro destripe de la película en la traducción hecha sobre ‘High noon’. Dirigida por Fred Zinnemann en 1952, ‘Solo ante el peligro’ se convirtió en una atípica cinta del género en la que el sheriff Gary Cooper se tiene que enfrentar al peligro que supone que te venga un facineroso con sus zánganos para darte muerte. Esta sinápsis tiene algo más de desarrollo con el que la peli en engrandece y por lo que entenderás lo de atípico. Para comenzar, tienes lo que se podría decir un anecdótico “fallo en la justicia” (estas cosas nunca pasarían hoy en día, ejem) donde queda liberado un malo maloso con nombre de comiquero, Frank Miller (Ian Mcdonald). Como no le sentó bien que le apresaran para lo de su ejecución, pues como que tiene el antojito de vengarse del sheriff que lo hizo, el mismísmo Cooper. Casualidades de la vida, a éste la noticia del advenimiento le pilla en pleno jolgorio de su recién unión matrimonial con la primeriza Grace Kelly (primeriza porque fue su primer papel, no te pienses de primeras, que estaba haciendo referencia a lo que sería su matrimonio fílmico, que también). El consejo de las gentes es unánime: mira Gary Cooper, el que tiene nombre de dibujante del posible mejor Batman de la historia llega en una horita para darte matarile. Mejor coge a tu mujer y por vuestro bien os vais, que no es tanto por nosotros, que ya nos apañamos en el pueblo.

Es aquí cuando surje lo atípico en cuanto a western que es. Por un lado ‘Solo ante el peligro’ se convierte en pionera al enmarcar el tiempo de la historia en lo que ves en la pantalla, lo que luego se haría en la serie ’24’ por ejemplo. Y por otro, cuando Cooper ya estaba con pies en polvorosa toma consciencia de quién es y qué cargo ostentaba para volver al pueblo y enfrentarse allí a Miller. Y como es tan buena gente dándole más valor a la estrella de la ley defendiendo al pueblo, él pide una ayudita a esos pueblerinos de bien, los cuales tanto le deben. ¿Una peli del oeste donde el sheriff pide ayuda? ¿Estamos locos o qué? ¿Dónde queda esa figura impertérrita que bien podría desayunarse unos cactus con grava?

Precisamente es aquí donde el bueno de Cooper consigue ser el eje que eleva la película. A partir de unos férreos ideales, aparca a Grace Kelly con su pertinente berrinche, para defender la responsabilidad de una estrella que acababa de delegar. Sabiendo que iba a ser perseguido allá donde fuera, decide ir de frente con la presuposición de que tendría ayuda. Porque ya el que fuera su ayudante Lloyd Bridges, un desgarbado que viendo que no se quedaba con la estrella por el inexistente apoyo de Cooper, decide mejor invertir el tiempo a base de chupinazos de whisky. Así acabaría que luego se ganó otro tipo de galones para ser general con múltiples prótesis metálicas en ‘Hot Shots’ o de controlador aéreo en ‘Aterriza como puedas’. Y así, uno tras otro, ya se puede decir claro, que toda la gentuza del pueblo acaban dando la espalda a Cooper. Sea por miedo, sea por el cinismo que realmente se quiere reflejar en ese poblado (tendrás que ver el Cinemascopazo para saber porqué el guionista lo escribió así) es motivo suficiente para que por ejemplo el personaje de Katy Jurado abandone todo lo que supone ese poblado embadurnado en hipócrita falsedad.

El alarde interpretativo de entereza y dignidad que ofrece Cooper bien merece este Cinemascopazo. Con suerte se consigue al igual que con ‘El placer’ o ‘La historia interminable’, que ‘Solo ante el peligro’ despunte como película que se vende a mansalva calando mínimamente en aquellos afortunados que se atrevan a disfrutarla.

De la misma manera que Gary Cooper, con esas dos bolas bien colocadas se presenta como todas las semanas @MarcosMass para no fallar en cantarte ‘Solo ante el peligro’ en un minuto. Aunque seguramente el trabajo que le conlleva sacar una canción a la semana (letra y acordes) le suponga currar días extras, fijo que le compensa el hecho que siempre consiga el estallido de aplausos. Un Cinemascopazo sin Marcos Mass, no es un Cinemascopazo.

Y como siempre, no hay adversidad que pueda detener a Cinemascopazo. Más cuando se traen a Espido Freire (@EspidoFreire) con todo el brío que guarda. Que se preparen Juan y Arturo. La escritora de ‘Melocotones helados’ o la recientemente premiada con el Azorín 2017, ‘Llamadme Alejandra’, ilustra de forma magnífica cómo ‘Solo ante el peligro’ se encuentra ligada a su persona. Ya desde su tatarabuelo como personificación espartan, como su infancia en Bilbao, diversas características de la película se le quedaron adheridas en su persona. Lógicamente tendrás que ver el Cinemascopazo para entenderlo.

También es curioso ver a Juan sujetando un micro sin apenas hacer alusiones fálicas, pero aparte el programa trae cantidades ingentes de curiosidades, como no podría ser de otra manera. Por ejemplo, Gary Cooper tuvo cierta ayuda en forma de dificultad gástrica a la hora de realizar el papel. Y por ello recibió el oscar. No obstante, no pudo asistir a recogerlo, siendo cierto actor que renegó en su día de ese mismo papel el que lo recogiera como sustituto. Además, el debate que se forma en torno a la ruindad mostrada por esa gente que antes de arriesgar sus vidas, prefieren volver a tiempos más oscuros. También es cierto que alguno hay, que desde el principio quiere esa vuelta. Es lo que tenía aquella época, que parecía que no había leyes y así podías hacer lo que te diese la gana. Comentarios varios de actores y de escenas, como la crudeza y el trasfondo de los niños al corretear con sus juegos de matar con pistolas echas de palos…y un largo etcétera.

Sin duda, el Cinemascopazo de ‘Solo ante el peligro’ con Espido Freire nada tiene que envidiar a ningún otro. El programa vuelve a dejar el nivel más alto si cabe. Y es que parece que no importa invitado o peli, que Cinemascopazo consigue que siempre quieras más. Ale. ¡A disfrutar de la peli y del programa!