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Se acerca la festividad de todos los santos, un día en el que te puedes quedar apachorrado en casa y ponerte una buena peli, arroparte con una mantica y ponerte unas palomitas o unas castañas asadas. Un plan especialmente atrayente si la noche anterior te dio por salir por ahí y mezclarte con la fauna nocturna que despierta la noche de “Halloween”. Dráculas que te quieren meter cuello, duendes o fantasmas, hadas y brujas malas, cualquier bichejo espeluznante que rebose sangraza o te intente evocar repugnancia en una noche carnavalesca con un único tema: el terror. Pero igual que con la navidad, que meses antes ya tienes en los supermecados turrones y mezapanes, durante el mes de octubre empieza a plagarse todo de murcielaguitos y telas de araña para que te vayas metiendo en el ambiente. Una perafernalia que también llega a @Cinemascopazo, pero con mucha más clase, y dejando de lado el cutrerío, al traer el terror más hilarante de la mano de ‘El jovencito Frankenstein’.

Esta genialidad de 1974, surgió gracias a la simbiosis que se formó por la dupla Brooks-Wilder. No tuvieron mejor ocurrencia que homenagear a aquellas pelis de terror de la Universal de los años 30 tirando del clásico de Mary Wollstonecraft Shelley y su ‘Frankenstein y el moderno Prometeo’. Pero alejándose del puro terror, le metieron bien de humor y de comedia (además de los truenos y relámpagos), sin que perdiera el espíritu de aquel cine clásico. Decorados, iluminación, el usar el blanco y negro. Todo ello suma a la hora de consiguir que aún hoy la mayoría de los chistes y gags sigan vigentes. Incluso si te la ves en castellano, hay escenas donde el doblaje no alcanza todo el sentido de la risa, pero aun así te acabas riendo. Ahí siempre el detallazo de Cinemascopazo de ponerte todo en VOSE.

Sin ser una adapatación fiel ni del libro, ni de la peli del 31, sí que succiona lo esencial de la historia para crear una trama elegantemente absurda en su fin (lo de la risa). ¿Te acuerdas del chorrivideo del ratoncillo girándose con mirada inquisidora con un gran “chaan chaan chaaaan”? pues con esa impresión auditiva comienza la peli. Donde en la sinápsis tendrías al nieto del Dr. Frankenstein, un reputado cirujano que repudia su ascendencia haciéndose llamar Fronkonstin, llega como heredero al castillo de su abuelo loco (cerquita de Bucarest, en Transilvania donde parece que todo el mundo habla alemán) para acabar repitiendo su obra. Consigue dar vida a un mastodonte, pero por la torpeza de su jorobando ayudante le acaba otorgando la inteligente de un “Abnormal’. A partir de ahí el lío padre y la sucesión de inexpicables e hilarantes escenas hasta el descubrimiento del “dulce deseo de la juventud”. 

Una cosa que aprecias cuando la ves, aparte de mucha teatralidad y casi con seguridad, sobreactuación de los actores, es el buen ambiente que tenían. Se notaba que disfrutaban rondando escenas con múltiples roturas de caja. Y no es sólo por Gene Wilder con bigotito en su alarde interpretativo, es que tienes a Peter Boyle como monstruo incomprendido (al igual de incomprensible es esa cremallera como sustituvo de los tornillos clásicos del cuello); a Teri Garr haciendo de “complaciente” ayudante del doctor; Kenneth Mars como “brazo” chalado y dirigente de las masas; un irreconocible y ciego Gene Hackman falto de compañía; y el que se lleva la palma y las escenas, a Marti Feldman haciendo del jorobado ayudante “Igor”. Ui perdón, se pronuncia “Aigor”.

En mi caso, sólo la había visto un vez. Teniendo vagos recuerdos de cuando sólo era un mico, y en la tele se ponía lo que tus hermanos mayores querían, casi que he disfrutado más al redescrubir unos pedazo de gags que difícilmente hoy puedas ver superar en comedias actuales. Tenéis como ejemplos el encontronazo con un guardia tras robar el cuerpo y cómo finje Wilder con el brazo muerto, los relinchares de caballos al pronunciar el nombre de la ama de llaves “Frau Blücher”, la partida de dardos. Podéis escoger cualquiera que se os venga porque son todas odas a la chanza. Incluso las múltiples referencias al alarde de proporcionalidad del mounstruoso falo que carga el mounstruo que despierta juventudes.

La única cosa seria es el comienzo de la clase de anatomía cerebral de Wilder. A partir de ahí que tiene una batalla dialéctica judeo-italiana con un impertinente estudiante de medicina, toda la película es una concatenación de absurdidades que dan forma un clásico de la comedia. Siendo con guiños a otras películas anteriores, posiblemente sea la precursona de películas como ‘La loca historia de las galaxias’ (también de Brooks), ‘Aterriza como puedas’, ‘Hot Shots’, etc. No os miento cuando os digo ha sido la sesión de Cinemascopazo donde más risas se oyeron en la sala de cine.

Luego sigue el disfrute copa en mano con #CocaColaMix, cuando sale @MarcosMass con una guitarra cuyas cuerdas son gomas elásticas para tirar bien por lo bajo. Otra cosa diferente es que su minuto sináptico siempre acabe muy arriba con la consecuente rotura de aplausos. Un fijo que no deberías perderte.

Se nota que Cinemascopazo engancha, y prueba de ello es de toda la gente que coincide semana tras semana, pero peor aún es que los invitados también quieran repetir. Por eso no es ni por casualidad ni serendipia que tenemos nuevamente a @RaquelMartos, que ya estuvo en su día para comentar ‘Múltiple’. También se aprecia que mantiene una gran amistad con @ArturoGCampos y @JuanGomezJurado porque cuando se ponen a contarte movidas, lo hacen con mucha familiaridad soltándose aún más de lo que lo suelen hacer.

Unos datitos y anécdotas que realmente me costaría creer que los supieras antes de escucharlos. Toda la orquestación y bailes de nombres que hubo para la procucción de la cinta, inclusive las idas de olla de Mel Brooks. De dónde sacaron el decorado para el laboratorio. El cómo alguno de sus chistes acabarían influyendo en gente como los Aerosmith. Los artilugios que necesitó Peter Boyle para protegerse lo suyo. Y un largo etcétera. Así que tienes dos opciones para la semana que viene: o primero te ves el Cinemascopazo para que te entre otra vez el gusanillo de ponerte ‘El jovencito Frankenstein’, o en el caso de que no la hayas visto, te sugiero que primero te des a la película para luego seguir con lo de la risa a la que añades paletadas de conociemiento con los de Cinemascopazo. Planazo perfecto para la semana de Halloween. Y a la que lees esto, en tu cabeza tiene que sonar unos truenos a modo de señal del fin del post.