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Cuando uno se sienta en la oscuridad de una sala de cine para ver la quinta entrega de la “palomitera” saga Transformers, tiene que ser muy consciente de lo que le espera: Más de dos horas de robots gigantes pegándose, humor facilón, escenas a cámara lenta, considerables patadas a la historia, gran despliegue militar y fuertes dosis de patriotismo americano.

Empiezo este reseña con esta declaración porque me sorprende que a estas alturas del partido aun haya gente ofendida y/o sorprendida de que ‘Transformers: El Último Caballero’, la película numero cinco de la saga, sea exactamente igual que sus predecesoras, teniendo en cuenta que Michael Bay sigue a los mandos de este enorme y carísimo juguete.

Un juguete que entretiene y punto. Eso hay que tenerlo claro, la película es diversión en su versión más básica, con cero pretensiones, de la que obliga a desconectar el cerebro desde el minuto uno.

Y es que si no te gustaron las anteriores aventuras de Optimus Prime y demás Transformers, está te gustara menos, porque al ser la última que Bay hará (aunque también dijo eso con la anterior) ha puesto toda la carne en el asador, así que para entender que ofrece  El Último Jedi, (perdón no se en que estaba pensando), El Último Caballero, debes coger todo lo que he dicho al inicio del articulo y multiplicarlo por mil.

La peli no engaña a nadie, es un blockbuster veraniego con todas las de la ley. Con los mismos fallos y momentos absurdos que ya hemos visto desde que en 2007 llegara la primera película.

Falla en su caótico montaje, es quizás lo que más daño le hace. La cinta parece editada a machetazos, vale que siempre han parecido videoclips largos, pero en esta ocasión si pestañeas al segundo no sabes donde estas.

De nuevo tenemos al reparto humano más tópico e innecesario jamás visto, empezando por un clon de Megan Fox convertida en experta en historia antigua, una montón de secundarios que aportan entre poco y nada (la niña co-protagonista sobra tanto), y para rematar el plantel humano, un Anthony Hopkins en un papel excesivo y que te hace dudar de que este señor tenga realmente un Oscar.

El otro momentazo es enlazar a los robots que se transforman con la historia antigua de nuestra civilización. Esto no es nuevo, ya hemos visto anteriormente como los Transformers habían estado implicados en la construcción de las piramides o la llegada del hombre a la Luna. Pero para la despedida Bay ha decidido meter la cabeza en el Mito Artúrico, y contarnos que el éxito de Arturo y sus Caballeros en sus gestas, fue gracias a unos robots caballeros liderados por el mismo Merlín.

Como he dicho no es la primera vez que la historia choca con los robots de Hasbro, pero en este película el choque llega a cuotas insospechadas, así que si eres historiador prepárate para revolverte en tu butaca, pues en esta historia descubrimos una sociedad secreta que protege la historia de los Transformers en nuestro mundo, una sociedad que incluye un montón de personajes históricos, y que ahora lidera el personaje de Hopkins, todo esto se nos revela en una escena que te hace pensar que estas viendo una secuela de El Código DaVinci, pero con explosiones y disparos.

Entre tanto conocemos al robot-mayordomo de Hopkins, un cruce entre Alfred, C-3PO y Deadpool, y descubrimos pasmados que Bumblebee lucho en la 2ª Guerra Mundial y ayudo a acabar con Hitler, en un flasback que acentúa más aun el poco (y loco) respeto que Bay le tiene a la Historia.

No todo es tan absurdo, se han recuperado conceptos originales de los dibujos, plasmados en la trama principal de la cinta, donde el planeta Cybertron (el planeta de origen de la raza Transformer) necesita destruir a la Tierra para renacer, y para ello envía a un Optimus Prime reconvertido en malo.

En lo referente a este punto la película triunfa, ya que el catalogo de robots y diseños es una delicia para los fans, incluida alguna pista sobre las futuras secuelas, y es que aunque Bay abandone el barco ya hay anunciada una secuela y un spin-off protagonizado por Bumblebee.

En resumidas cuentas ‘Transformers, El Último Caballero’ es la más excesiva, loca, errática y sobrecargada entrega de la saga. Si disfrutaste con las anteriores te encantará, y si ya desde la primera esto de los robots que se convierten en cosas no era lo tuyo, ya te digo que lo mismo no es buena idea que la veas, o si lo haces que sea después de tomarte una aspirina.