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Esta Navidad despedimos al duodécimo Doctor quien ha sido profesor de universidad, ha usado un destornillador sónico con forma de gafas de sol, ha parado una amenaza en forma de emojis y tocaba la guitarra eléctrica en la Tardis solo para concentrarse. Ese pequeño genio ha creado superhéroes, evitado finales del universo, salvado a la raza humana y peleado junto a los vikingos. Porque cada Doctor nos deja momentos únicos y especiales, aquí va nuestro pequeño homenaje a Peter Capaldi. 

Peter Capaldi nos ha mostrado un Doctor diferente, más mayor y maduro que sus predecesores. A todos nos pareció un cambio trasgresor, quizás estaba destinado a abrir puertas que nadie se había atrevido a cruzar antes. Pero detrás de ese rostro rescatado de los fuegos de Pompeya se esconde un motivo que es común a todos los doctores que hemos acompañado: la esperanza, ese hilo que puede romper a veces la más férrea ley de los Señores del Tiempo sobre la no-intervención en la historia. Ese sueño ambicioso de poder salvar a uno, solo a uno, aunque la galaxia entera esté condenada, aunque el tiempo arrase todo, has podido marcar la diferencia en una pequeña vida dentro de la inmensidad  del espacio-tiempo. Capaldi es la personificación de ese pequeño gesto que te empuja a seguir salvando el universo, una y otra vez, ese Doctor que no se rinde y que lleva en su cara el recuerdo constante de la gota de esperanza por la que merece la pena seguir viviendo eternamente. 

El Doctor más roquero se va como ha venido, lleno de controversia y polémica. Tras haber tenido a su lado a Clara Oswald, y disfrutar de la incalculable compañía de River Song, el Doctor formará un trío con Bill y Nardole en la última etapa de su viaje en la Tardis. No solo ha sido el primero en tener una compañera abiertamente homosexual (¡Ole por nuestra Bill!), sino que además da la bienvenida a uno de los cambios más importantes y revolucionarios en sus más de 60 años de historia de la pequeña pantalla: el primer Doctor femenino está en camino. Vamos con un recopilatorio con algunos de sus mejores momentos.

Into the Dalek: el Doctor se pone a prueba cuando debido a una llamada de socorro le espera con un paciente un tanto especial; un Dalek que ha enfermado y se ha vuelto loco. Lo que parece una premisa muy básica pronto se convierte en una aventura en miniatura dentro del propio cuerpo de la víctima. La delgada línea entre curar a un arma de destrucción o resetear una nueva especie de daleks estará en la mano del equipo de expertos que se adentrarán en un cuerpo extraño y lleno de sorpresas para ponerles a prueba. 

Listen: ¿por qué a veces hacemos cosas sin querer? ¿Y cuando vamos a algún sitio y se nos olvida el motivo? Las alarmas empiezan cuando el Doctor se escribe a sí mismo una palabra sin poder recordar haberlo hecho. Al intentar averiguar el origen de ese misterio un lío de líneas temporales les llevará al final del universo donde todavía persiste esa sensación por el rabillo del ojo… Nuevamente con Moffat a cargo del guión (showrunner de Sherlock) hace obras maestras y sienta las bases para una trama tan oscura como dramática que cobrará proporciones épicas. 

Time Heist: Puede que no sea de los mejores capítulos, pero sin duda es de los más divertidos. Ver al Doctor sin memoria y apunto de llevar a cabo un robo imposible es digno de mención. A lo Ocean’s Eleven nos juntamos con una pandilla con habilidades, elegida única y exclusivamente para esta misión, un proyecto prácticamente imposible para cualquier ser vivo de la galaxia. Excepto para nuestro Doctor. 

Flatline: otro de esas pequeñas genialidades que te dan un respiro entre grandes tramas y futuros apocalipsis. Un pequeño capítulo que pondrá a prueba las dimensiones tal y como le conocemos. Porque Peter Capaldi además de esa carga de simbolismo que conlleva también se lo puede pasar bien. Mola el buen rollo que tiene con su compañera, en este y todos los capítulos, una química especial. 

Last Christmas: Papá Nöel busca la ayuda del Doctor y terminan en el Polo Norte en una base de investigaciones científicas donde unas extrañas criaturas tienen en vela al equipo. Con un aire agobiante mezcla de Alien y Origen, este capítulo es una de esas perlas navideñas dignas de mención. 

The husbands of river song: un primer (y último) encuentro entre River Song y el Duodécimo doctor, una aventura navideña que lo tiene todo, acción, persecuciones, risas y muerte, además conoceremos a Nardole, un fiel escudero que nos dará muy buenos momentos. El final anunciado de una trama que a todos los seguidores nos ha enamorado desde el primer momento. Porque la historia de River Song tiene algo de magia, por la forma en que está contada o porque te atrapa de alguna forma. Para nosotros siempre será la esposa del Doctor.

The zygon Inversion: tras el acuerdo entre los Zygon y la raza humana de convivir en armonía y paz compartiendo el planeta, un mensaje hace saltar las alarmas. “Escenario pesadilla” son las palabras que desencadenan un intento de los Zygon de hacerse con la Tierra y dejar de vivir en las sombras como clones de los humanos. El Doctor será el encargado de mediar en un conflicto que puede suponer el fin de la existencia de dos especies. Este capítulo contiene uno de los discursos más fuertes y cruciales de este Doctor, de esos que te ponen los pelillos de punta y te activan el orgullo whovian.

The Witch’s familiar: el Doctor debe enfrentarse a un dilema personal: si salva al niño Dravos, creará a los daleks, pero no puedo dejarle morir porque todavía es inocente. Con esta inquietud y haciendo gala del poder que tiene un Señor del Tiempo para cambiar el curso de la historia, el Doctor se adentra en la fortaleza de los Daleks buscando venganza por Clara. Una sola acción puede terminar con una raza basada en el odio y la destrucción, mientras un torrente de emociones empujan al Doctor al borde del asesinato cuestionando su propia moralidad. Detrás de todo andará Missy, para no hacer nada bueno como siempre…

The girld who died + The woman who lived: una pequeña invasión alienígena en la época vikinga, algo tan sencillo que puede pasar como un capítulo “normal” da un giro inesperado para abordar la crudeza de la vida eterna, un camino solitario que desgraciadamente nuestro Doctor conoce muy bien. Este capítulo sentará las bases para un personaje místico que se dejará ver en algún otro momento de la temporada. 

Heaven sent: puedo asegurar que estamos ante el mejor capítulo que ha protagonizado el duodécimo doctor. Tras la muerte de Clara el Doctor es teletransportado a un misterioso castillo donde es perseguido por una bestia similar a una Parca que convertirá el dolor de la pérdida en miedo por huir. Un laberinto hecho únicamente con un objetivo: conseguir una confesión del Doctor que rebele la profecía que pondrá fin a los Señores del Tiempo. Tras ser perseguido incesantemente por la Muerte, una y otra vez, la clave se esconderá en la Habitación 12. Uno de los capítulos más duros que hemos vivido los fans. 

Hell Bent: el Híbrido, un ser con mezcla de dos grandes civilizaciones guerreras, los Dalek y los Señores del Tiempo, está destinado a hacerse con Gallifrey ¿Cómo ganar una rebelión y conquistar un planeta con una cuchara? Repito que Moffat hace maravillas, esta continuación de Heaven Sent marca el final de una época en la que el Doctor ha sufrido, luchado y rockanroleado todo lo que ha querido junto a Clara Oswald. Pero es el momento de que la chica que nació para salvar al Doctor encuentre su propio camino visitando el universo junto a otro ser inmortal… 

Extremis: el inicio de tres capítulos donde la raza humana cambiará. Todo comienza con una petición del Papa, la iglesia y organizaciones oficiales quieren que el Doctor lea el Veritas que te mata si lo lees. Pero tras conseguir esquivar ese pequeño infortunio descubre que hay un plan ancestral para conquistar la Tierra que lleva poniéndose en marcha desde los inicios. El Doctor, Bill y Nardole serán los encargados de destapar a los “nuevos dueños” de la raza humana y buscar una forma de deshacer la nueva historia que han instalado en nuestras cabezas. 

World Enough and Time + The Doctor falls: todos los finales antes de la regeneración son duros, pero este lo es especialmente. Tras acudir a una llamada de socorro, una enorme nave está siendo engullida por un agujero negro lo que provoca que a lo largo de sus niveles el tiempo corra a diferentes velocidades. Bill terminará en lo más bajo y pasará toda una vida esperando que el Doctor le rescate, con una fe ciega e inquebrantable. Luchando contra todo los impedimentos el Doctor conseguirá bajar a rescatarla, sin saber que ha ocurrido algo fatal, el origen de uno de sus peores enemigos y el resurgir de un alterego que puede ser mortal para su destino. Decisiones importantes y el corazón roto, así nos quedamos esperando a su despedida en el capítulo especial de Navidad. 

Se avecina una despedida que como siempre nos dejará esa mezcla de tristeza desconsolada y escepticismo acerca de lo que viene. Porque todos hemos dicho: “no habrá un Doctor como este”, pero cuando se van te dejan un hueco especial dentro, único y exclusivo. Porque cada Doctor es único y todos aportan a nuestra vida una pizca de locura diferente. Muchísimos momentos se quedan en el tintero, pero os animo a todos a compartir con nosotros ese capítulo especial, el que te tocó la patatilla o te dejó pensando sobre las paradojas temporales, ese sin importancia con el que te reíste durante horas o que todavía recuerdas con nostalgia.